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1
Un aclarado después de cada uso
Para quitar la arena, el cloro y las pequeñas marcas de sus aventuras. -
2
Si hace falta, un lavado a mano con agua y jabón
Nada complicado, solo una limpieza suave con jabón neutro. -
3
Déjalos secar al aire
Un poco de aire fresco y quedan como nuevos. -
4
Nada de lavadora ni secadora.
Prefieren un trato delicado. -
5
Y evita la lejía
Para conservar sus bonitos colores más tiempo.